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Rosa Luxemburg

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Sin embargo, mientras que Marx, sin ocultar su indignación ante estos métodos, insiste sobre todo en el papel económicamente progresista de los ferrocarriles introducidos por Inglaterra en India, Rosa Luxemburg pone más el acento en las consecuencias socialmente nefastas de ese progreso capitalista: "Los viejos vínculos fueron rotos, el tranquilo aislamiento del comunismo fue aniquilado y reemplazado por la querella, la discordia, la desigualdad y la explotación. El resultado fueron enormes latifundios, por un lado, y por el otro grandes masas de millones de arrendatarios campesinos. La propiedad privada hizo su entrada en la India y, con ello, el tifus, el hambre y el escorbuto se convirtieron en los huéspedes permanentes de las planicies del Ganges" 13/.

Esta problemática no solo se aborda en Introducción a la Economía Política sino también en La Acumulación de Capital, donde critica de nuevo el papel histórico del colonialismo inglês y se indigna por el desprecio criminal que los conquistadores europeos manifestaron hacia el sistema de irrigación tradicional: el capital, en su ceguera voraz, "es incapaz de ver lo suficientemente lejos como para reconocer los monumentos económicos de una civilización más vieja"; la política colonial produjo el declive de este sistema tradicional y, en consecuencia, el hambre comenzó, a partir de 1867, a provocar millones de víctimas en India. En cuanto a la colonización francesa en Argelia, se caracterizó, desde su punto de vista, por un intento sistemático y deliberado de destruir y dispersar la propiedad comunal, llevando a la ruina económica a la población indígena14/.

Pero más allá de estos ejemplos, es el conjunto del sistema colonial –español, portugués. holandês, inglés, alemán, en América Latina, en África o en Asia- lo que denuncia Rosa Luxemburg, que se sitúa firmemente en el punto de vista de las víctimas del progreso capitalista: "Para todos los pueblos primitivos de los países coloniales el paso de las condiciones comunistas primitivas a las capitalistas modernas ha ocurrido como una catástrofe repentina, como una desgracia indecible llena de horribles dolores" 15/. Esta preocupación por la condición social de las poblaciones colonizadas es uno de los signos de la asombrosa modernidad de este texto; sobre todo si se le compara con el libro equivalente de Kautsky (publicado en 1886), en el que los pueblos no europeos están prácticamente ausentes 16/.

De este análisis se desprende la solidaridad de Rosa Luxemburg con la lucha de los indígenas contra las metrópolis imperialistas; combate en el que percibe la resistência tenaz y digna de admiración de las viejas tradiciones comunistas contra la búsqueda del beneficio y contra la europeización capitalista. De forma implícita aquí aparece la idea de una alianza entre el combate anticolonial des esos pueblos y el combate anticapitalista del proletariado moderno como convergencia revolucionaria entre el viejo y el nuevo comunismo... 17/

Según Gilbert Badia, cuyo libro sobre Rosa Luxemburg es uno de los raros en examinar críticamente esta problemática, en la Introducción a la economía política las viejas estructuras de las sociedades colonizados se presentan a menudo como fijas "y opuestas radicalmente, por un contraste entre blanco y negro, al capitalismo". En otros términos: "A estas comunidades dotadas de todas las virtudes y concebidas como casi inamovibles, Rosa Luxemburg opone la función destructora de un capitalismo que no tiene nada de progresivo. Estamos lejos de la burguesía conquistadora evocada por Marx en el Manifiesto"18/.

Estas objeciones no nos parecen justificadas por las siguientes razones: 1) Rosa Luxemburg no concibe las comunidades como fijas e inamovibles: al contrario, muestra sus contradicciones y transformaciones. Indica que "La sociedad comunista primitiva lleva por su propio desarrollo interno al de de la desigualdad y el despotismo" 19/; 2) No niega el papel económicamente progresivo del capitalismo, pero denuncia los aspectos inmundos y socialmente regresivos de la colonización capitalista; 3) Si bien pone de relieve los aspectos más positivos del comunismo primitivo, en contraste con la civilización burguesa, tampoco oculta sus limitaciones y defectos: estrechez local, bajo nivel de productividad del trabajo y desarrollo de la civilización, impotencia frente a la naturaleza, violencia brutal, estado de guerra permanente entre comunidades, etc. 20/; 4) En efecto, el punto de vista de Rosa Luxemburg se sitúa muy lejos del himno a la burguesía de Marx en 1848; por el contrario, está muy cerca del espíritu del capítulo XXXI de El Capital (génesis del capitalismo industrial) en el que Marx describe las barbaridadesatrocidades de la colonización europea.

En realidad, en relación con la comunidad rural rusa, Rosa Luxemburg tiene una visión mucho más crítica que el propio Marx. Partiendo del análisis de Engels, que constató a finales del siglo XIX el declive de la obchtchina y su degeneración, muestra, a través de ese ejemplo, los límites históricos de la comunidad tradicional y la necesidad de superarla 21/.

Su mirada se dirige de forma resuelta hacia el futuro y aquí se distancia del romanticismo económico en general y de los populistas rusos en particular, para hacer hincapié en "la diferencia fundamental entre la economía mundial socialista del futuro y los grupos comunistas primitivos de la prehistoria" 22/.

Centrando la atención en estos textos, solo hemos querido salvar del olvido un capítulo desconocido de los trabajos de Rosa Luxemburg. Nos parece que albergan mucho más que un punto de vista erudito sobre la historia económica: sugieren otra forma de concebir el pasado y el presente, la historicidad social, el progreso, la modernidad. Confrontando la civilización capitalista industrial com el pasado comunitario de la humanidad. Rosa Luxemburg rompe con el evolucionismo lineal, el progresismo positivista, el darwinismo social y todas las interpretaciones del marxismo que lo reducen a una versión más avanzada de la filosofía de Monsieur Homais [personaje de ficción de Gustav Flaubert en Madame Bovary]. En último término, estos textos plantean el significado de la concepción marxista de la historia.

Y hoy en día, cuando en varias regiones del mundo, y especialmente en América Latina – Méjico, Ecuador, Bolivia, Perú entre otros-, asistimos a la lucha de comunidades campesinas e indígenas, con tradiciones pre-capitalistas aún muy vivas, en defensa de los bosques, de sus tierras y ríos contra las multinacionales petroleras y mineras, el agro-negocio capitalista y las políticas neoliberales del gobierno, responsables de los más grandes desastres sociales y ecológicos, adquieren una actualidad renovada,

13/01/2019

El original del artículose publicará en el n 659/660 de Inprecor

Traducción viento sur

Ver también: Rosa Luxemburg y la socialdemocracia alemana disponible en: https://www.marxists.org/espanol/mandel/1971/marzo/rosa_l_y_la_socdem_alemana.html

Notas:

1/ Compárese el penetrante análisis de este episodio de Lelio Basso en su Introduction à R.L., Scritti Politici, Roma, Editori Riuniti, 1967, pp. 26-37 con la incomprensión del biógrafo universitario J.P.Nettl, que no veía en su crítica del militarismo y de Schippel más que un ejercicio "árido y formal", que condenaba al paro a las y los trabajadores, que para Rosa Luxemburg sería un ¡"estímulo necesario para la lucha de clases"! cf. J.P.Nettl, Rosa Luxemburg, London, Oxford University Press, 1966, vol. I, pp. 216-217.

2/ Rosa Luxemburg, Tesis sobre las tareas de la socialdemocracia internacional, en El pensamiento de Rosa Luexemburg Antología a cargo de María José Aubet. Ediciones del Serbal 1ª edición 1.983. Disponible en https://www.marxists.org/espanol/luxem/1916/xx.htm

3/ Ibid.

4/ Ibid.

5/ Véase Paul Frölich, Rosa Luxemburg, Paris, Maspéro, 1965, p. 189-192 ; Ernest Mandel, "Préface" à Rosa Luxemburg, Introduction à l’Économie Politique, Paris, Éditions Anthropos, 1970 ; P. Nettl, Rosa Luxemburg. Oxford University Press, 1969, p. 265 ; Marx-Engels-Lenin-Stalin Institut beim ZK der SED, "Bemerkungen zu Rosa Luxemburgs Einfùhrung in die Nationalôkonomic" in Rosa Luxemburg, Ausgewählte Reden und Schriften, Berlin, Dietz Verlag, 1955, p. 403-410.

6/ Rosa Luxemburg, Introducción a la economía política (IEP), p. 51.

7/ E. Mandel, Préface a IEP, p. XVIII, disponible en http://www.ernestmandel.org/new/ecrits/article/preface-a-introduction-a-l

8/ R. Luxemburg. IEP, p. 83.

9/ Ibid. p. 45.

10/ Ibid, pp. 58.

11/ Ibid., p. 56.

12/ Ibid., pp. 108

13/ Ibid. P. 49. Este fragmento parece sugerir una visión idílica de la estrutura social tradicional en India: sin embargo, en otro capítulo del libro, Rosa Luxemburg reconoce la existência, por encima de las comunidades rurales, de un poder despótico y de una casta de sacerdotes privilegiados que instituían relaciones de explotación y desigualdade social.

14/ Rosa Luxemburg, The Accumulation of Capital, London, Routledge and Kegan Paul, 1951, pp. 376, 380.

15/ IEP, p.120.

16/ Véase el prefacio de E. Mandel, IEP, p. XVII-XVIII.

17/ IEP, p. 92.

18/ G. Badia, Rosa Luxemburg. Journaliste, Polémiste. Révolutionnaire, Paris, Éditions Sociales 1975, p. 498, 501.

19/ IEP. p. 158.

20/ , pp. 85.

21/ lbid..p. 102.

22/ ,p.80. En el mismo contexto, Rosa Luxemburg reconoce (al igual que Marx) que "la sociedade capitalista oferece por primera vez la posibilidad histórica de realizar el socialismo", sobre todo a través de la unificación económica del mundo y del desarrollo de las fuerzas productivas.